El recién constituido equipo "Educación y Descanso" viste camiseta a rayas amarillas y negras, emulando al primitivo Club Deportivo Caspe, y cosen en la parte superior derecha el escudo de la organización. El pantalón y las medias también son de color negro y forman parte del paquete comprado con el dinero recibido. Las botas, en cambio, serán por cuenta de cada uno de los jugadores.
Para jugar los partidos de casa se recupera el campo de Cauvaca, aunque ya no está vallado. Manuel Falcón, gran aficionado, era el encargado de mantener el terreno de juego en condiciones, lo marcaba y ponía a punto. En las salidas, los viajes se hacen en camiones, la mayor parte de las veces en uno que venía de Maella. Los desplazamientos les llevan por toda la comarca: Samper de Calanda, Calanda, Escatrón, Alcañiz, Maella, Valderrobres...
El fútbol aficionado adquiere su máxima esencia, puesto que los jugadores pagan de su peculio los gastos que lleva consigo la práctica deportiva. Bien es verdad que se aprovecha la excusa para salir de casa, visitar otros pueblos y disfrutar de las fiestas como jóvenes que son. Muchas veces la invitación a jugar está condicionada por la celebración de los festejos.