
Me vi bastante bien. Gracias a la ayuda de mis compañeros iba bastante seguro de lo que hacía y lo que no tenía claro ellos me ayudaban y me decían indicaciones.
Tanto en el Caspe B como en el juvenil juego de lateral derecho. Me gusta defender y cuando hay la posibilidad, acompañar la jugada hacia adelante para intentar ayudar a marcar un gol.
Es una liga muy intensa y de los partidos que he jugado se nota que los jugadores llevan más años jugando y tienen más experiencia. Los demás equipos al ser más mayores van más duros, entran más fuertes.
Para ser el primer año del Caspe B, veo un proyecto que tiene futuro y que más adelante se puede llegar más lejos. Veo bien que haya una categoría después de juvenil porque es una opción muy buena para seguir jugando y mejorando.